Boda medieval
Una boda medieval funciona cuando la temática se cuenta en los detalles y no en el disfraz: la invitación lacrada, el banquete, la música y el lugar. Así la llevamos a la invitación y a la web.

La invitación de una boda medieval
En la invitación
Un pergamino cerrado con lacre oscuro que se rompe con el dedo y se desenrolla con un pregón: «Se hace saber a…». Capitular en oro, la fecha en una banderola y el lacre con vuestras iniciales. Tocad el móvil para abrirla.
En la web
La web hace de pregón: el programa como torneo, el banquete con su menú, el alojamiento como posadas y la confirmación como respuesta al heraldo.

Boda inspirada en Juego de Tronos
En la invitación
Una carta sellada con cera oscura, un mapa de vuestros reinos (vuestras ciudades de origen) y la fecha anunciada como un decreto. Nada de lemas ni blasones de la serie: os diseñamos un emblema propio.
En la web
En la web, cada familia puede tener su estandarte inventado, el plano de mesas se lee como un mapa y el banquete se anuncia como la gran celebración del reino.
Ideas de inspiración, sin material oficial. Los derechos pertenecen a sus titulares.

Boda inspirada en El Señor de los Anillos
En la invitación
Papel cálido, letra caligráfica y un mapa dibujado del camino hasta la finca. El anillo, claro, es el vuestro: sin inscripciones ni tipografías de las películas.
En la web
La web cuenta vuestra historia como un viaje, con el autobús como la comitiva y la confirmación como unirse a ella.
Ideas de inspiración, sin material oficial. Los derechos pertenecen a sus titulares.

Bodas medievales en España
España tiene escenario de sobra: castillos, monasterios, palacios y paradores en fortalezas, como los de Sigüenza u Olite. Si el sitio no es medieval, la temática puede entrar por el banquete, los estandartes en el jardín, la música de cuerda y la iluminación con velas.
Entre los paradores que ocupan castillos o palacios medievales están los de Sigüenza (Guadalajara), Alarcón (Cuenca), Cardona (Barcelona), Olite (Navarra) y Jaén, en el castillo de Santa Catalina. Muchas fincas con torre, ermita o patio de piedra dan el mismo juego a menor precio. Si el lugar admite pocas personas, es buena idea preguntar pronto por fechas: los recintos con encanto histórico se reservan con más de un año.
Lo práctico no cambia: indicaciones claras para llegar, autobús si el castillo está lejos y alojamientos cerca. Eso es justo lo que resuelve vuestra página web de boda.
Qué ponerse en una boda medieval
Los novios pueden ir tan medievales como quieran: vestido de mangas largas y abiertas, capa de terciopelo, corona de flores o diadema de metal; para él, camisa de lino, chaleco o jubón y botas. Una opción que funciona mucho es vestir de boda clásica y dejar un solo guiño, como la capa en la salida o una espada para cortar la tarta.
A los invitados, mejor sugerirlo que exigirlo. En la web podéis poner un apartado de vestimenta con ideas sencillas (tonos tierra, verde musgo, granate, flores en el pelo, capas) y dónde alquilarlas. Quien no quiera disfrazarse va de boda normal y no desentona.
Banquete, música y animación
El banquete es donde más se nota la temática: mesas largas en lugar de redondas, manteles de lino, candelabros, pan de hogaza, asados para compartir y copas de barro o de cristal grueso. El hidromiel o una sangría especiada en la recepción dan el toque sin complicar el menú.
Para la música, cuerda y gaita en la ceremonia y en el cóctel; después, la fiesta puede ser la de siempre. Como animación, encajan los juglares, la cetrería, el tiro con arco o un pequeño torneo entre las familias. En la web, el programa del día se cuenta como un torneo, con cada momento como una prueba.
La ceremonia: la unión de manos
El ritual más ligado a las bodas medievales y celtas es la unión de manos: los novios entrelazan las manos y un familiar o el oficiante las ata con cintas o un cordón mientras se dicen los votos. De ahí viene la expresión «atar el nudo». Se puede añadir a una boda civil o religiosa como momento simbólico, y cada cinta puede llevarla una persona importante para vosotros.
Textos para una invitación de boda medieval
El tono pide algo de pregón sin pasarse con el castellano antiguo. Tres ideas para adaptar:
- «Se hace saber a todos los habitantes del reino que Marta y Daniel unirán sus casas el 19 de junio de 2027. Quedáis invitados al banquete.»
- «Por la presente, y con el sello de nuestras familias, os convocamos a celebrar nuestra boda en la Finca Los Almendros.»
- «Afilad las espadas y desempolvad las capas: nos casamos y el banquete no será lo mismo sin vosotros.»
Hay más ejemplos, de los clásicos a los divertidos, en los textos para invitación de boda. Si nos encargáis la invitación, os los escribimos nosotros.

Más temáticas
Si dudáis entre lo medieval y otra idea, mirad todas las ideas de boda temática o las invitaciones de boda digitales animadas.
Preguntas sobre bodas medievales
Si la vuestra no está aquí, escribidnos y la resolvemos con vosotros.
Preguntar por WhatsApp¿Cuánto cuesta una invitación de boda medieval digital?
150 €, con el pergamino lacrado adaptado a vuestros nombres, la fecha, el lugar, el regalo con código y el botón para confirmar por WhatsApp. Con la web a juego, las dos juntas cuestan 450 €.
¿Hace falta celebrarla en un castillo?
No. Una finca con piedra, una masía o un jardín con velas funcionan igual si el banquete, la música y la luz acompañan. El castillo ayuda, pero la temática se nota sobre todo en los detalles.
¿Tienen que ir disfrazados los invitados?
Mejor que sea opcional. Indicadlo en la invitación como sugerencia (capa, corona de flores, tonos tierra) y explicad en la web dónde alquilar o comprar algo sencillo. Así nadie se siente obligado.
¿Podemos usar el escudo o la tipografía de Juego de Tronos?
No usamos marcas, escudos ni tipografías de series o películas. Os diseñamos un emblema propio con vuestras iniciales, que además queda más personal y podéis llevar al lacre, al photocall y a las mesas.
